¿Qué haces acá? ¿Por qué has venido?
De dónde vienes, tu máscara es tan sólo
parte
de un juego con las reglas bien
asentadas,
un divertimento de niños en blanco y
negro.
Finalmente te atajó la locura. ¿Se trata de eso?
¿Te veremos acaso corriendo desnudo, hirsuto,
fustigando con una lámpara el asombro
del otro?
¿O tomando quizás la cicuta?
Regrésate, por favor, evita el delirio,
la vergüenza,
deja a un lado tus seguridades.
En este mundo, ten cuidado:
el Guasón podría ser
tu mejor aliado.