Bukowski es el héroe de los locos.
Lo dijo en un poema, ya no recuerdo
en qué página, en qué libro.
A mí también se me juntan los locos.
En su mirada oigo siempre
el volquete de mercado
que zarandea detrás de mí
(o adentro).
¿Qué quieren los locos? ¿Cuál su
interés?
Quizás no buscan nada, o quizás
soy su ejemplo de locura bien
disimulada.
Terribles los locos,
que sin saberlo,
me delatan.