Ensayo sobre el film Thor de Kenneth Branagh




1
Thor dijo:
Golpe tras golpe, el martillo
derribará este puente. Me haré
triste, sabio, podré ser el rey
de las murallas de Asgard.

Jamás volveré al amor,
ese reino de la caída,
de la mortalidad de los dioses.

Ese reino
siempre en llamas.


2
No sabía Thor
que Odín su padre,
Odín la vida,
Odín de la Barca
lo soñaba.

Sus sueños
eran un plan perfecto
de ordalías y penas,
sobre todo de penas,
para el hijo
demasiado humano.


3
Loki el rebelde, la llama que no parpadea,
estanca su paseo por el gélido jardín de sus delicias.

En la ventisca de nieve, algo cálido se insinúa,
(pero, sobre todo) algo sonríe y se aleja.

Él no alarga el brazo, ni siquiera en el vacío cierra los dedos.
No sabe sentir, no sabe cómo.

El frío es hermoso, pero también quema.

  
4
Quizás Thor no comprenda
que nada salva,
que salirse de ella
no lo hará más fuerte,
que la seguirá amando,
que para los dioses
también hay verdugos,
que despertar
será el peor
de los suplicios.


5
Ella mira las estrellas, las estudia,
busca un portal y pide respuestas al futuro,
pero el futuro es una mortaja
que ciega contempla.