Daredevil



Recuerden las manos, cómo se posan sin presión.
Rainer Maria Rilke.


Tocar tu rostro, transitarlo,
como si no me lo creyera,
como si mis manos disipasen
los atavíos de la sombra.

Ladrón de la gracia,
incrédulo de mi suerte,
por los dioses cegado,
sigo en pie, y quizás por ello
soy también héroe.