El dolor busca las azoteas, las noches,
las alas negras,
y contra el destino medita revanchas.
El pasado es su exilio,
esa tierra de amores muertos,
por donde avanza hacia el fondo
de las cosas vacías, sin alma.
El dolor daña, a la espera de la
redención daña,
y siempre pero siempre, conoce la
derrota,
la condena.
El dolor es el amor sin casa.